Antonio Mendozza
Autodidacta, pintor profesional desde 1980. Estudios universitarios en Ingeniería y Topografía. Experiencia como retratista. Ha desarrollado el trabajo basado en la figura Humana, y el caballo como dos pilares de la armonía y la gracia. Eligiendo el tema de los Quijotes por la trascendencia del personaje a punto tal, que las acciones, sueños, y perseveración de cada individuo, se identifican con este prototipo, esto en la parte temática de la obra, donde las "armas" de ese Guerrero son sus oficios, sus virtudes, sus cronologías o sus gustos, prestandose así para subrayar a cada personaje en una especie de profundo retrato psicológico o virtual.Las técnicas desarrolladas son;
Cronológicamente el lápiz esgrafiado sobre lienzo. Esto para conservar el dibujo como tal sin mixturas, boceto inicial el carboncillo y luego un trabajo de grafito basado en durezas y bisturí levantando para iluminar.
Vinieron luego las veladuras de oleo sobre este y luego el oleo total, combinando las técnicas en un solo cuadro pero necesaria mezcla para la intención de kromatsición "rasgados" jugando con la ley de color-luz y la disputa ancestral de la importancia del dibujo en la pintura.
El caballo nació por necesidad obvia con el guerrero, pero se ha madurado también individualmente representando emociones humanas, mostrando la imagen figurativa del caballo .denotandole ese aura o toque personalizado para cada situación y se fue transparentizando por la evolución necesaria hacia una escala más evolucionada tanto en pintura (reto plastico), como en significado, sutil y mas elevado dentro del plano existencial.
La mujer, la figura en todo este proceso ha sido trabajada primero como el reto, no solo en lo físico sino tambien en lo conceptual tratando dentro de la evolución propia de llegar a la propuesta. Pero siempre convergente al tronco único de toda la obra un concepto dentro de lo surrealista desde el borde de la abtracción hasta el onirismo y lo fantástico...
